"Mi cara es flaca, desnutrida. No es la máscara de
veneno seco de Sylvia Plath, pero algo es algo".
Ah-Nónimo
Las flores del mal no son como las escriben (o bien si quieren -idiotas tradicionalistas-: como las pintan). Son de diferentes colores, no son objetos o conjeturas sin sabor o sin textura. Que en ocasiones sean pasto, y que a veces sean de hielo y que no salgan después de las 9:00 p.m., eso sí me parece extraño. Las flores del mal se ríen a pesar de no tener el humor tan acuoso.
Las cosas se aclaran ahora: la vida es un misterio, no tiene uno nada seguro, ni la muerte. La muerte no llega y la selva se hace espesa durante la temporada de calor. El Sol brilla muy intenso, muy seguro de sí. Mi vida intenta brillar y el pensar la sierra y la siega (algún día la havrirá), la mente es más fuerte que todo. Un día gris nunca es más gris cuando las flores (las del mal) caen en picada, y el viento está fresco.
¿Que no sé puede creer en nadie? Pues comenzar con el murmullo de las rosas. Hebras negras desprendiéndose. Lo inasible, lo máximo y lo mínimo, au même temps. Odiar es el camino cuando otros lobos no te acompañan, cuando cazas solo en el bosque.
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