jueves, junio 26, 2008

Ascensor

¿Por qué cuando hablan de gente encerrada siempre hablan de cuatro paredes? ¿El techo y el piso no cuentan? Un ascensor en movimiento. Tres personas y yo. Los enfocaba poco. Evitaba encontrar sus miradas, un ojo enfrentado a otro es algo aterrador. Disimulaba la incomodidad limpiando mis gafas.
Dos hombres, una mujer. Todos tenían bigote. El de la mujer era –“obviamente”- más tenue que el de los demás, casi como el mío. Vestido de flores con un jean debajo. Era bonita, pero bigotuda. Cuando el ascensor se detuvo en el piso 5°, la puerta se abrió con violencia y ante nuestros ojos apareció un letrero que decía "Vida y salud. Centro de Estética". Cuando la mujer entró al piso y dijo hasta luego, sólo quedó la muerte de un olor dulce.
La puerta se cerró. El ascensor siguió su marcha. Todos se miraron y yo los miré. Sonrisas de complicidad, nada de ojos cruzados, sólo labios que pensaban en el dolor que sentiría la mujer durante su depilación.

7 comentarios:

Tomás David Rubio dijo...

Yo creo que usted por las noches empieza a rezar: "Porfis porfis, que me salga barba, que me salga barba".

Andrea Carolina dijo...

nah, no duele tanto

Anónimo dijo...

A este blog siempre llegan viejas tristes.

Andrea Carolina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Misael Peralta dijo...

...Y Cortázar pensando en recuperar el pelo... esta juventud rebelde..

Chiwachi dijo...

jajaja

Andrea Carolina dijo...

Pachá de Patrasso

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10452371&postID=1340626301958172780&page=1